El nuncio apostólico en Venezuela, Mons. Alberto Ortega Martín, estuvo en Pacaraima, en el norte de Roraima, para acompañar de cerca el trabajo de acogida y asistencia humanitaria dirigido a migrantes venezolanos en la región fronteriza entre Brasil y Venezuela.
Representante diplomático de la Santa Sede en el país vecino, el nuncio ejerce una función similar a la de un embajador del Vaticano. Además de su papel diplomático ante el gobierno venezolano, también actúa como representante del Papa ante la Iglesia Católica en Venezuela, fortaleciendo los vínculos espirituales, pastorales e institucionales entre el Vaticano y las comunidades locales.
La visita se realiza en un territorio marcado por importantes desafíos sociales, especialmente relacionados con la movilidad humana. En los últimos años, la frontera entre Brasil y Venezuela se ha convertido en el principal punto de entrada de migrantes venezolanos que salen su país en busca de mejores condiciones de vida. Este escenario también involucra cuestiones relacionadas con la pobreza, la asistencia humanitaria y la presencia de comunidades indígenas que viven en la región.

Durante la agenda en Pacaraima, Mons. Alberto visitó el Proyecto “Puerta Abierta”, una casa de acogida que acoge a migrantes venezolanos en situación de vulnerabilidad. En el lugar conoció los espacios de la unidad, conversó con voluntarios y residentes, y acompañó de cerca el trabajo realizado por el equipo responsable de la acogida de las familias.
La programación también incluyó un momento de convivencia con los migrantes que viven en el albergue. El nuncio almorzó junto con los residentes del proyecto y fue recibido con una presentación preparada por las personas acogidas en el lugar, como gesto de agradecimiento y de compartir experiencias.
Durante la visita, Mons. Alberto destacó que una de las principales misiones del nuncio apostólico es llevar a las comunidades la cercanía del Papa y conocer de cerca las realidades que vive la Iglesia en diferentes territorios.
“Una de las misiones más importantes del nuncio es transmitir, como representante del Papa, la cercanía y la bendición del Santo Padre, visitar las diócesis y conocer las realidades y la misión de la Iglesia en esos territorios. En ese contexto, estoy muy feliz de estar hoy también aquí en Pacaraima”, afirmó.
La agenda también contó con la presencia de líderes religiosos y representantes de la acción humanitaria en la región. Entre ellos estuvo Mons. Gonzalo, obispo católico venezolano, quien acompaña el trabajo pastoral en la región y destacó la importancia de la visita del representante del Vaticano para conocer la realidad de las comunidades que viven en la frontera.
Según él, el contacto directo con esta realidad permitirá que el nuncio lleve al Papa una visión más cercana de las dificultades que enfrentan los migrantes venezolanos y las comunidades que trabajan en la acogida de estas personas.
“Hemos estado en estos días conociendo junto a él esta realidad de nuestro Vicariato Apostólico y también esta realidad fronteriza. Seguramente llevar al Santo Padre esta experiencia de primera mano e haber percibido esta realidad y de haber compartido con nuestros hermanos venezolanos este momento de salida de su país”, afirmó Mons. Gonzalo.
Además de fortalecer los vínculos con los fieles y con las comunidades locales, la presencia del representante del Vaticano también busca dar visibilidad a las iniciativas de acogida y solidaridad que se desarrollan en la región fronteriza. Estas acciones involucran instituciones religiosas, organizaciones humanitarias y diferentes entidades que trabajan en el apoyo a la población migrante que llega a Brasil.
La visita también refuerza la importancia del trabajo conjunto entre la Iglesia, las organizaciones sociales y las instituciones que actúan en la asistencia humanitaria, especialmente en un contexto marcado por desafíos sociales y migratorios que impactan directamente a miles de personas en la región.
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